Edificios colapsados en Cali abren dudas sobre la norma sísmica
Una auditoría documental cruzando licencias y cumplimiento de la reglamentación sismorresistente permitiría distinguir tragedia natural de negligencia evitable.
- El colapso de estructuras como el edificio María Alvira en Cali plantea dudas sobre el cumplimiento de la norma sismorresistente NSR-10.
- Una auditoría cruzando licencias y registros permitiría distinguir el efecto natural de posibles negligencias constructivas.
- El terremoto de 7,4 dejó al menos 285 muertos y afecta al recién estrenado gobierno de De la Espriella.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el 10 de agosto de 2026 dejó al menos 285 fallecidos según la UNGRD y graves daños en cinco departamentos. Entre las imágenes que marcaron la tragedia figura el colapso de estructuras en Cali, como el edificio María Alvira, un caso que abre interrogantes sobre el estado del parque construido y el cumplimiento de la normativa sismorresistente.
Colombia adoptó tras el terremoto de Armenia de 1999 un endurecimiento de sus reglas de construcción, consolidado luego en la norma sismorresistente NSR-10. La pregunta central que plantea un ejercicio de investigación es cuántas de las estructuras que fallaron eran anteriores a esa reglamentación y cuántas eran nuevas pero con presuntas irregularidades constructivas.
Cruzar el mapa de edificios colapsados con los registros de licencias de construcción y de cumplimiento de la norma permitiría separar el efecto de un evento natural de gran magnitud del de posibles negligencias. En desastres de este tipo, la distinción es clave para atribuir responsabilidades y orientar la reconstrucción.
Las cifras del desastre siguen revisándose. Medicina Legal reportó 260 cuerpos recibidos con corte al 13 de agosto, de los cuales 228 fueron identificados. Los balances de víctimas y de daños estructurales se ajustan durante semanas, por lo que cualquier evaluación técnica debe citar la fuente y la hora de corte de cada dato.
El gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, enfrenta la reconstrucción como su primera gran prueba de gestión. Una revisión documental de las edificaciones afectadas será determinante para establecer si el número de víctimas pudo reducirse con un cumplimiento más estricto de las normas vigentes.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.