Elisa de la Vega gana premio Somos 2026 a los 99 años con receta de champús ancestral
A los 99 años, Elisa de la Vega Muñoz, quien vivirá su centésimo aniversario próximo, fue reconocida por su champús, preparación que aprendió tras encontrar la receta en el recetario de Nicolini y que convirtió en tradición entre vecinos de su barrio limeño.
- Elisa de la Vega, de 99 años, ganó concurso La Receta de mi Abuela con champús que prepara desde hace varias décadas
- Descubrió el postre hace más de 80 años en el Jirón de la Unión cuando recién llegaba del Cusco
- Nació en 1927 en Cusco, quiso ser enfermera y llegó a Lima tras viaje de 22 días; dedicó vida a servicio y cocina
Desde su casa frente al parque El Carmen en Pueblo Libre, Elisa de la Vega Muñoz recibe reconocimiento a sus 99 años tras ganar la primera edición del concurso La Receta de mi Abuela de Somos. Su champús, preparación que realiza desde hace varias décadas, encierra una historia de independencia, vocación de servicio y devoción a la Virgen del Carmen. El próximo año cumplirá un siglo de vida, pero mantiene costumbres arraigadas como leer El Comercio diariamente.
La relación de Elisa con el emblemático postre peruano comenzó hace más de ocho décadas cuando, recién llegada del Cusco, caminaba por el Jirón de la Unión y vio personas en fila. Al preguntar qué vendían, respondieron "champús"; ella pensó que se refería a un producto para lavar cabello. Tras enterarse de que era un postre, quedó encantada. Movida por curiosidad, probó uno y decidió aprender a prepararlo, pero nadie conocía la receta. Pasaron años hasta que la encontró en el recetario de Nicolini y comenzó a perfeccionar su elaboración.
Nació en 1927 en el Cusco como la segunda de seis hermanos y su anhelo inicial fue convertirse en enfermera. Durante la adolescencia decidió viajar a Lima para estudiar; su padre, abogado y fiscal en Urubamba, la acompañó en una travesía cinematográfica de 22 días que incluía tren hasta Arequipa, espera en Mollendo y finalmente un barco caletero hasta el Callao. Sus primeros días como aprendiz de enfermera la enfrentaron a una epidemia de tifoidea cuando equivalía casi a sentencia de muerte, experiencia que marcó su vida de servicio.
El aroma del champús —dulce, frutado y ligeramente ácido— impregna las habitaciones de su casa y se convirtió en seña de identidad entre sus vecinos de Pueblo Libre. Esta tradición culinaria que Elisa forjó durante décadas conquistó al equipo organizador de los Premios Somos 2026, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.