Economía cubana bajo presión: Washington amplía sanciones tras corte de petróleo venezolano
Washington intensifica su estrategia de máxima presión económica contra La Habana con el objetivo de lograr una transición política ordenada. El corte de suministros de petróleo venezolano —que representaba más del 60% de las importaciones de la isla— dejó el sistema energético en crisis, con apagones superiores a las 22 horas diarias en la capital.
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La estrategia estadounidense forma parte de una doctrina más amplia de política exterior hacia América Latina. Para la administración Trump, Cuba representa uno de los últimos adversarios autoritarios de la región, aunque su estructura de poder resulta más cohesionada que la de Venezuela. El poder político no recae únicamente en el presidente Díaz-Canel, sino en una red entrelazada formada por el Partido Comunista, las Fuerzas Armadas, el aparato de seguridad y agentes económicos clave como el conglomerado GAESA vinculado al ejército.
El expresidente Raúl Castro mantiene considerable influencia en las decisiones estratégicas de la dirección cubana, factor que Washington sigue considerando fundamental: su condena por un tribunal estadounidense en mayo de 2026 así lo demuestra. Washington apunta a que la presión económica y política aumentará hasta que parte de la élite gobernante esté dispuesta a una transición política ordenada que preservara las estructuras estatales fundamentales.
Las primeras reacciones cubanas sugieren que la estrategia estadounidense está teniendo efecto. Por primera vez en décadas, la dirección comunista abrió sectores clave de la economía a privados y capital extranjero. Sin embargo, Washington interpretó estas medidas no como un cambio fundamental sino como concesiones limitadas con las que La Habana pretende ganar tiempo y mitigar la presión externa, según reportó Confidencial.
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