Tesoro estadounidense pide a Reserva Federal ampliar mecanismo para apoyar al yen
La petición generó debate sobre la independencia del banco central, ya que es inusual que el Tesoro solicite públicamente modificaciones a herramientas bajo autoridad de la Reserva Federal durante momentos de presión política sobre la política monetaria.
- Scott Bessent pidió públicamente ampliar la Facilidad FIMA, creada durante la pandemia y convertida en permanente en 2021, que permite a bancos centrales extranjeros obtener dólares usando bonos del Tesoro como garantía
- Japón confirmó que compró yenes para respaldar su moneda e indicó que recurrirá al mecanismo en futuras intervenciones; el límite diario actual es US$60 mil millones por contraparte
- La solicitud ocurre en contexto de presión política sobre la Reserva Federal para no elevar tasas de interés pese a inflación por encima de la meta del 2%, con el presidente Trump favoreciendo tipos más bajos
La decisión de Japón de intervenir para fortalecer el yen desencadenó un inusual episodio en la relación entre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Reserva Federal, luego de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, solicitara públicamente ampliar la Facilidad de Recompra para Autoridades Monetarias Extranjeras e Internacionales (FIMA), un mecanismo de liquidez que permite a Tokio defender su moneda sin vender sus bonos del Tesoro estadounidense.
La petición sorprendió a economistas y exfuncionarios porque, aunque la coordinación entre ambas instituciones intensifica en momentos de volatilidad financiera, es poco frecuente que un secretario del Tesoro inste abiertamente a la Reserva Federal a modificar una herramienta bajo autoridad del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Mark Sobel, exalto funcionario del Tesoro, calificó la solicitud como «sumamente inusual» y recordó que históricamente estos asuntos se resolvían mediante conversaciones privadas entre el Tesoro y el presidente de la Reserva Federal, sin hacerse públicos.
El mecanismo FIMA, creado durante la pandemia de covid-19 y convertido en permanente en julio de 2021, permite que bancos centrales extranjeros obtengan dólares utilizando bonos del Tesoro como garantía, evitando ventas masivas que impactarían el mercado de bonos y los rendimientos del Tesoro. Japón confirmó que compró yenes el viernes pasado para respaldar su moneda y anunció que recurrirá a este mecanismo en futuras intervenciones. Bessent respaldó públicamente esa decisión y afirmó que alentaría aumentar la capacidad de la facilidad durante los próximos meses. El límite diario actual es US$60 mil millones por contraparte.
La solicitud llega en contexto de creciente presión política sobre la Reserva Federal. La Casa Blanca ha insistido en que el banco central no eleve tasas de interés, pese a que la inflación continúa muy por encima de la meta del 2%. El presidente Donald Trump ha defendido reiteradamente tipos más bajos, y Bessent, aunque prometió al asumir el cargo no pronunciarse sobre política monetaria, anteriormente también se mostró favorable a reducción de tasas.
Varios especialistas consideran que ampliar el mecanismo tendría ventajas para la estabilidad financiera estadounidense. Steven Kamin, exdirector de división de la Reserva Federal, señaló que al banco central le conviene minimizar presión sobre rendimientos de bonos del Tesoro si Japón necesita vender reservas para comprar yenes. Aunque duda que el FOMC quiera respaldar directamente intervenciones cambiarias, considera preferible que Japón recurra al mecanismo antes que liquidar bonos estadounidenses en el mercado, según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.